Café
En 1895, el abuelo José Rosario Patiño plantó la primera semilla de café en la Hacienda La Esperanza, en las montañas del Táchira venezolano.
Generación tras generación, la familia siguió cultivando en esas mismas tierras, a entre 1.000 y 1.300 metros de altura, donde el clima andino hace que el grano Arábica crezca despacio y con carácter.
Te llevamos a casa este café con historia, 100% Arábica.
De los Andes a Asturias. Y de Asturias a tu taza.