Por elaboración
El ser humano utiliza diferentes técnicas para elaborar queso.
Desde quesos blandos (pastas blandas como el Camembert), a duros (como por ejemplo el Parmigiano).
Pero hay muchas más: lácticas, azules, frescos, cortezas lavadas, enmohecidos, pastas cocidas...
Las bacterias y los mohos tienen mucho que decir en este apartado.
Un mundo casi infinito para disfrutar de una experiencia gastronómica maravillosa: la tabla de quesos.