La mesa que todo el mundo recuerda

Hay bodas que se recuerdan por el vestido.
Por la música.
Por el discurso del amigo de la novia que hizo llorar a todo el mundo.
Y hay bodas que se recuerdan por ese momento.
Ese en el que alguien se acerca a la mesa, coge un trozo de queso, lo prueba, cierra los ojos un segundo y como si fuera Samuel L. Jackson, dice:
¿Pero qué c* es esto?
Eso es una mesa de quesos bien hecha.
No es un buffet.
No es algo improvisado.
Es el sitio al que la gente vuelve dos y tres veces.
El rincón donde se forman buenas conversaciones.
Donde los que no se conocían hace una hora ahora están hablando de si el azul es mejor con miel o con membrillo.
Días después de su boda, Sandra nos escribió esto:
Todos nos dijeron lo mismo: un gran acierto la mesa de quesos. Me quedo con las palabras de nuestra familia: que estaba todo de lujo. ¡Un éxito!
No lo decimos nosotros.

Cómo lo hacemos
Llevamos más de una década eligiendo quesos.
Sabemos cuáles funcionan en una mesa de boda y cuáles no.
Sabemos cuántos necesitas para que no falte nada y no sobre demasiado.
Sabemos a qué temperatura tienen que llegar y cómo tienen que presentarse para que luzcan y se devoren.
Nada de relleno. Nada de industrial. Solo quesos de verdad, seleccionados uno a uno, servidos en su punto. Porque si ese día no se come bien, ¿cuándo?
Pan de calidad, crackers artesanos, fruta fresca, frutos secos, mermeladas. Los quesos son la estrella. Pero vienen bien acompañados.
Visual, ordenada, con encanto. Una mesa que entra por los ojos antes de entrar por la boca. Con todos los detalles para que luzca como merece el día más importante.
¿Te casas en Asturias?
Cuéntanos la fecha, el lugar y el número de invitados.
Nosotros nos encargamos del resto.
