Ricotta italiana

Ricotta italiana

2,90 €
Ir directamente a la información del producto
Ricotta italiana

Ricotta italiana

2,90 €

La ricotta no es un queso en sentido estricto.

Es lo que los queseros de Emilia Romagna hacen con el suero que sobra después de elaborar los otros quesos: lo calientan por segunda vez hasta que las proteínas que quedaban en el suero coagulan y suben a la superficie.

De ahí el nombre: bis cocta, cocida dos veces en latín. Un producto de aprovechamiento que lleva siendo imprescindible en la cocina italiana desde la Antigua Roma.

Peso: 250 grs.

Combina de cine con
Dulce de manzana ecológico Agreco Astur
Dulce de manzana ecológico Agreco Astur
6,50 €
Pinsa romana
Pinsa romana
8,50 €
Pesto verde fresco Genovés
Pesto verde fresco Genovés
5,00 €
Descripción

La ricotta nació de la necesidad.
En la Italia rural de hace dos mil años, el suero que sobraba después de hacer queso era demasiado valioso para tirarlo: contenía proteínas, lactosa y grasa suficientes para hacer otro producto.
Los pastores lo calentaban por segunda vez y recogían lo que subía a la superficie. Bis cocta en latín, cocida dos veces. El nombre se quedó y la técnica no ha cambiado.

La ricotta, como la de Negrini, se hace con el suero fresco de la propia producción, sin más ingredientes que el suero, un poco de nata fresca para enriquecer la textura y sal.
Sin cuajo, sin estabilizantes, sin nada que no esté en el suero desde el principio.

Negrini lleva desde 1955 elaborando en Renazzo di Cento, en la provincia de Ferrara, en el corazón de Emilia Romagna.
Son los mismos que hacen el guanciale stagionato, la coppa stagionata y el prosciutto cotto al tartufo que tenemos en tienda.
La ricotta es la otra cara de esa casa: mientras los embutidos llevan meses curándose, la ricotta se elabora y se consume en días. Los dos extremos del espectro del tiempo en la cocina.

El proceso es el más sencillo de todos los productos lácteos. El suero fresco, caliente todavía de la producción del día, se lleva a temperaturas de entre 80 y 90°C.
Las proteínas del suero, principalmente albúminas y globulinas que no coagulan con el cuajo ordinario, se desnaturalizan con el calor y flotan en la superficie formando una masa granulada y ligera.
Se recoge con una espumadera, se escurre en moldes perforados y se sala ligeramente.
El resultado es lo que es: blanco inmaculado, textura granulada y cremosa a la vez, sabor suave y ligeramente dulce con una acidez limpia y equilibrada que no molesta ni en los platos dulces ni en los salados.

Esa neutralidad aromática es exactamente lo que la hace tan versátil.
La ricotta no compite con ningún ingrediente: se adapta a todos.
En la pasta rellena, mezclada con espinacas y nuez moscada, es el relleno de los ravioli y los tortelloni toscanos.
En la lasaña, en capas alternadas con la boloñesa y la bechamel.
En los cannoli sicilianos, el postre más antiguo de Sicilia, endulzada con azúcar y aromatizada con ralladura de naranja.
En la tarta de queso italiana más sencilla que existe: ricotta, huevos, azúcar, ralladura de limón y nada más.
En una tosta con miel y nueces para el desayuno.
En un plato de pasta caliente donde se añade al final fuera del fuego para dar cremosidad sin cuajar.

Es el lácteo que todos los cocineros italianos tienen siempre en la nevera y el que la mayoría de cocineros españoles descubren tarde. Una vez que se incorpora a la despensa habitual es difícil prescindir de él.

Elaboración Suero de leche recalentado, sin cuajo.
Elabora Negrini, Renazzo di Cento, Ferrara, Emilia Romagna, desde 1955
Consumir en los días siguientes a la compra.
Peso: 250 grs.

Te gustará si...

si te gusta el requesón sin el punto de acidez y
buscas el lácteo fresco más versátil que existe

Ingredientes

Suero de LECHE de vaca, NATA, sal, ácido láctico, ácido sórbico

La receta

PASTA CON RICOTTA Y LIMÓN

Cinco ingredientes, quince minutos, sin complicaciones.

Ingredientes para 2 personas

200 g rigatoni o pasta corta
150 g Ricotta Negrini
1 limón, la ralladura y el zumo
40 g Parmigiano Reggiano di Montagna rallado
Pimienta negra recién molida y abundante
Sal para el agua de cocción
Agua de cocción de la pasta

Elaboración
1. Cocer la pasta
Pon agua abundante a hervir con sal generosa. Cuece la pasta al dente según las instrucciones del paquete. Guarda dos vasos del agua de cocción antes de escurrir.

2. Preparar la crema de ricotta
Mientras cuece la pasta, mezcla en un bol grande la ricotta con la ralladura del limón, una cucharada del zumo y una vuelta generosa de pimienta negra. Añade un chorrito del agua de cocción caliente y remueve hasta obtener una crema suave y fluida. El agua de cocción es la que da la textura sedosa: añade poco a poco hasta conseguir la consistencia que buscas.

3. Mezclar fuera del fuego
Escurre la pasta y añádela directamente al bol con la crema de ricotta. Remueve con energía para que cada trozo de pasta quede bien impregnado. Si queda demasiado espesa, añade más agua de cocción. Añade el Parmigiano rallado y mezcla de nuevo.

4. Servir
En platos calientes, inmediatamente. Más ralladura de limón por encima, más Parmigiano y otra vuelta de pimienta negra. Un hilo de aceite de oliva virgen extra si quieres.

Notas

La ricotta no va al fuego. Se mezcla en frío con el agua de cocción caliente y la pasta recién escurrida: el calor residual es suficiente para que todo se integre sin que la ricotta se cuaje ni pierda su textura.

El zumo de limón va con moderación: una cucharada es suficiente para dar frescura sin que el ácido domine el plato. La ralladura es la que da el aroma real del limón.

Esta pasta admite variaciones fáciles: un puñado de rúcula fresca encima al servir, unas anchoas de Pujadó Solano deshaciendo en la sartén antes de añadir la pasta, o unas gambas a la plancha encima.
Con cualquiera de las tres triunfas.

Productos recomendados