El AHUMADO DE PRÍA de Inés Granda abre la caja.
La Pesa de Pría, Llanes.
Leche pasteurizada de vaca con un diez por ciento de oveja, prensado, curado entre treinta y cuarenta días y ahumado.
Pasta elástica de color marfil, aromas a mantequilla y humo integrado, sabor dulzón con esos toques acaramelados que lo hacen accesible a todo el mundo.
La mitad de pieza que incluimos es la ración perfecta para una mesa de cuatro.
El FRANXÓN Ca Llechi de Alberto Valiente llega de Pintueles, Piloña, con toda la suavidad de un camembert asturiano de leche pasteurizada de vaca.
Corteza florida blanca, pasta cremosa y fundente que se va volviendo líquida según madura, aroma a champiñón y tierra mojada, sabor láctico delicado.
La cuña de CABRALES El Colladín es la pieza más potente de la caja.
DOP Cabrales, leche cruda de vaca o mezcla con cabra y oveja según temporada, maduración en cueva natural en el concejo de Cabrales.
Pasta azul cremosa y untuosa con esas vetas verde azuladas del Penicillium que solo crecen como crecen en las cuevas de los Picos de Europa.
Aroma intenso, sabor complejo con un picor que va creciendo, regusto largo y persistente.
La cuña de GAMONEU de Demués de Alberto Álvarez cierra el capítulo de los azules asturianos con un carácter completamente diferente.
Onís, leche cruda de vaca, cabra y oveja de ganadería propia, doce días de ahumado con roble y castaño, cueva natural mínimo dos meses.
DOP Gamonéu del Valle. Corteza florida con tonos ocre y destellos rojos, pasta con leves afloraciones de azul en los bordes, aroma fino con tierra húmeda y humo suave bien integrado.
El Cabrales y el Gamonéu juntos en la misma tabla son la comparación definitiva entre los dos grandes azules de Asturias: uno intenso y directo, el otro elegante y complejo.
El VIDIAGO de La Collera de 300 gramos llega desde Llanes con casi noventa años de historia a las espaldas.
La familia Collera elabora este queso de vaca desde 1940 con la misma fórmula de siempre: leche pasteurizada, sin aditivos, maduración mínima de quince días.
Corteza fina y amarillenta, pasta blanca, textura suave y fundente, aroma a mantequilla fresca y pasto cantábrico, sabor láctico y limpio con ese punto ácido equilibrado.
El AFUEGA´L PITU atroncau roxu de Temia cierra la caja con el queso más asturiano de todos los quesos asturianos. Rañeces, concejo de Grao.
Leche pasteurizada de vaca, pimentón picante amasado directamente en la cuajada, textura cremosa y pastosa casi untable, sabor láctico con picante progresivo que va creciendo y ese retrogusto que se pega a la garganta y le da el nombre.
Afuega'l Pitu: ahogar la garganta. Con razón.
Presentada en caja de madera y cerrada con tapa, una cuerda de bramante y detalle floral.
NOTA: Si nos quedamos sin stock de algún queso, lo sustituiremos por otro similar de valor igual o superior.