FRESA
Fresas y azúcar. Nada más. El 67% es fruta.
Lo que diferencia una mermelada de fresa buena de una mala no es la receta, es la fruta y la proporción.
Sin conservantes ni colorantes · 275 gr
ARÁNDANOS
Arándanos y azúcar. Sin más.
El arándano tiene acidez natural, color intenso y ese sabor que va entre el bosque y la fruta del tiempo. Una mermelada que no necesita ayuda de nada externo para tener carácter.
Sin conservantes ni colorantes · 275 gr
MELOCOTÓN
Melocotón y azúcar. El verano en un tarro.
El melocotón es una fruta que en mermelada puede quedar en cualquier cosa: demasiado dulce, demasiado aguada, sin personalidad. Cuando está bien hecha es otra historia: dulzura limpia, aroma floral, textura que no se deshace. Así es esta.
Sin conservantes ni colorantes · 275 gr
COMPOTA ASTURIANA
Hace más de veinte años, una clienta le dio a Villa Melba la receta de sus antepasados. Una compota que se hacía en otoño para aprovechar las frutas del huerto. Pera y manzana a partes iguales, uvas pasas, higos, canela y azúcar. Ochenta gramos de fruta por cada cien de producto.
No es una mermelada. Es una compota con textura, con trozos, con ese punto especiado que le da la canela y esa profundidad que le aportan los higos y las pasas. Para comer con cuchara directamente del tarro, para el requesón, para los quesos suaves, para cualquier postre lácteo que pida un contrapunto.
Sin conservantes ni colorantes · 275 gr
MANZANA SIN AZÚCAR
100% manzana. Sin azúcar añadido. Sin edulcorantes artificiales. Solo manzana.
No tiene trampa: lo que ves en la etiqueta es lo que hay. La dulzura es la de la fruta. La textura la consigue la pectina natural de la manzana. Para quien controla el azúcar, para quien prefiere el sabor sin endulzar, para quien simplemente quiere que la fruta sea la protagonista sin que nadie la acompañe.
Sin azúcar añadido, sin conservantes ni colorantes · 275 gr