Comprar Mozzarella di Búfala Campana DOP - quesería familiar desde 1956, Cilento, Campania

Mozzarella de Búfala Campana

6,20 €
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Comprar Mozzarella di Búfala Campana DOP - quesería familiar desde 1956, Cilento, Campania

Mozzarella de Búfala Campana

6,20 €

La mozzarella di búfala de Cilento es otra cosa. Quesería familiar desde 1956 en Campania, en el corazón de la zona de producción de la DOP, con cadena de suministro propia y leche de búfala 100% italiana de granjas de la región.

La búfala produce nueve litros de leche al día frente a los treinta de una vaca: con esa escasez y esa riqueza en grasa y proteína se hace esta mozzarella.

Peso: 250 grs.

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Burrata
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Descripción

La palabra mozzarella viene del verbo italiano mozzare: cortar, separar. Es el gesto final del proceso de elaboración, cuando el quesero toma la masa de pasta hilada entre los dedos índice y pulgar y corta las porciones una a una con un movimiento preciso y rápido. Un gesto que los monjes del monasterio de San Lorenzo en Capua ya hacían en el siglo XII, cuando los primeros documentos históricos mencionan un queso llamado mozza que ofrecían a los peregrinos con pan.

Novecientos años después el gesto es el mismo. Lo que ha cambiado es la escala y el nivel de exigencia. La Mozzarella di Bufala Campana DOP es uno de los productos con la regulación más estricta de toda Italia: el Consorcio de Tutela, constituido en 1981, controla cada paso desde la cría de la búfala hasta la venta al consumidor. Solo las queserías certificadas pueden usar el nombre. Solo la leche de búfala de las granjas dentro de la zona DOP puede usarse. Solo los métodos tradicionales están permitidos.

Cilento es una de esas queserías certificadas. Llevan desde 1956 elaborando en Campania, en el corazón de la zona de producción, con una cadena de suministro propia que les permite controlar la calidad de la leche desde la granja. Sin intermediarios, sin mezclas de orígenes, 100% leche de búfala italiana de granjas de la región con las que llevan trabajando décadas.

La diferencia entre la leche de búfala y la de vaca es sustancial. La vaca produce unos treinta litros de leche al día; la búfala, nueve. Esa escasez tiene su contrapartida: la leche de búfala tiene un contenido mínimo de proteína del 4,2% y un contenido mínimo de grasa del 7,2%, frente al 3,5% de proteína y el 3,7% de grasa de la leche de vaca media. Es más opaca, más densa, más rica.

El proceso empieza en las primeras horas después del ordeño. La leche llega a la quesería fresca y se acidifica con suero natural procedente de búfalas de la zona. Se calienta a entre 33 y 39°C y se añade cuajo de ternero para la coagulación. La cuajada resultante se mezcla con agua hirviendo y se estira hasta que alcanza la elasticidad necesaria. Entonces el quesero separa las porciones a mano — mozzare — y las introduce en agua fría para el primer endurecimiento. Después la salmuera, que da el punto de sal final. Todo el proceso desde el ordeño hasta el envasado no puede superar las sesenta horas.

El resultado: color blanco porcelana sin manchas ni amarillezas. Superficie lisa y brillante. Consistencia elástica que cede al tacto sin deshacerse. Al corte, ese suero blanquecino que surge cuando se aprieta — la señal más fiable de que está bien hecha. En nariz, aroma láctico fresco y limpio. En boca, textura que funde inmediatamente, sabor profundo y cremoso con ese punto ácido limpio que da la leche de búfala y que no tiene la mozzarella de vaca, retrogusto refrescante y limpio.

Leche: pasteurizada de búfala, DOP Mozzarella di Bufala Campana
Tipología: pasta hilada fresca
Elaborador: Quesería Cilento, Campania, desde 1956
Intensidad: suave
Consumir: el mismo día o el siguiente tras abrir
Peso: 250 grs.

Te gustará si...

eres el pizzero profesional de tu casa.

Ingredientes

LECHE pasteurizada de búfala, cuajo, sal y fermentos

La receta

PIZZA NAPOLITANA CASERA

La única regla importante: la mozzarella de búfala va después del horno, no dentro.

Ingredientes para 2 pizzas

1 bola de mozzarella de búfala Cilento, escurrida y troceada a mano
500 g harina de fuerza (W300 o manitoba)
320 ml agua templada
7 g levadura seca de panadero
10 g sal
5 g azúcar
2 cucharadas de AOVE
200 g tomate pelado entero en conserva (San Marzano si puedes)
Sal marina
Albahaca fresca
AOVE para acabar

Elaboración
1. La masa — el día anterior
Disuelve la levadura y el azúcar en el agua templada y deja reposar 10 minutos. Mezcla con la harina y la sal hasta obtener una masa homogénea. Añade el aceite y amasa durante 10 minutos hasta que la masa sea lisa, elástica y no se pegue. Forma una bola, tapa con film y deja fermentar en nevera 24 horas. La fermentación lenta en frío es lo que da sabor a la masa.

2. La salsa
Aplasta el tomate pelado con las manos directamente sobre un bol. Añade sal y un hilo de aceite. Sin cocer: la salsa napolitana va cruda sobre la masa. Si la cocinas antes pierde frescura.

3. Preparar el horno
Precalienta el horno al máximo que llegue, mínimo 250°C, con la bandeja o piedra de pizza dentro desde el principio. Cuanto más caliente mejor: la pizza napolitana se hace a 450°C en un horno de leña en 90 segundos. En casa hacemos lo que podemos.

4. Estirar y montar
Saca la masa de la nevera una hora antes. Divide en dos bolas. Estira cada una con las manos, nunca con rodillo: empuja desde el centro hacia los bordes dejando el borde más grueso. Coloca sobre papel de horno. Cubre con la salsa de tomate dejando libre el borde. Solo salsa: sin mozzarella todavía.

5. Hornear
Desliza la pizza con el papel sobre la bandeja caliente. Hornea 8-10 minutos hasta que los bordes estén dorados y la base crujiente. Vigila: cada horno es diferente.

6. La mozzarella — fuera del horno
Saca la pizza. Inmediatamente, coloca los trozos de mozzarella de búfala por encima. El calor residual de la pizza la templa sin cocinarla. Añade unas hojas de albahaca fresca y un hilo generoso de AOVE. Sirve al momento.

Notas
La mozzarella de búfala no va dentro del horno. El calor excesivo la deshace, suelta toda el agua y empapa la base. Se añade al salir para que se temple con el calor de la pizza sin perder su textura ni su sabor.

La fermentación de 24 horas en nevera no es opcional si quieres una masa con sabor. Sin ella la masa sabe a harina y levadura, no a pizza.

El tomate San Marzano marca la diferencia en la salsa. Si no lo encuentras, cualquier tomate pelado entero de buena calidad sirve. Lo que no sirve es el tomate frito de bote.

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