La SIDRA 1947 de Viuda de Angelón abre la caja como manda la tradición asturiana, aunque esta vez sin necesidad de escanciado.
Alfredo Ordóñez Onís fundó el llagar en Nava en 1947, en el corazón de la Comarca de la Sidra, uniendo el nombre de su madre Carmen, que regentaba la Casa Angelón en el pueblo, con la figura de su padre desaparecido.
Tres generaciones después sus cinco hijos dirigen el llagar desde La Teyera.
La 1947 es su sidra natural de mesa: manzanas propias de sus fincas Monga y Tresali, maceración de siete horas a baja temperatura para extraer los aromas, fermentación lenta, filtración isobárica que conserva toda la frescura sin necesidad de escanciar. Ganadora del Festival de la Sidra de Nava en 2016 y en 2025.
Fresca, equilibrada, elegante, con ese carácter natural de la manzana asturiana que no tiene ninguna otra sidra del mundo.
El CABRALES es el queso más famoso de Asturias y con razón. DOP, leche cruda de vaca o mezcla con cabra y oveja según temporada, maduración en cueva natural de los Picos de Europa.
Pasta azul cremosa y untuosa con vetas verde azuladas del Penicillium, aroma intenso, sabor complejo con picor progresivo y regusto largo y persistente.
El queso que todo el mundo que viene a Asturias compra y que todo el mundo que lo recibe fuera de Asturias agradece.
El GAMONEU de tres leches es el queso más asturiano. Leche de vaca, cabra y oveja, ahumado con maderas de la zona, maduración en cueva natural de los Picos de Europa, DOP.
Corteza florida con tonos ocre y leves afloraciones de azul en los bordes, aroma fino con tierra húmeda y humo integrado, sabor complejo con ese carácter de montaña que solo da el oriente asturiano.
Más elegante que el Cabrales, menos conocido fuera, más sorprendente para quien lo descubre.
El AHUMADO DE PRÍA de Inés Granda es uno de los quesos más vendidos de Asturias por una razón muy simple: no falla nunca.
Corteza lisa y brillante, pasta elástica y mantecosa, aromas a mantequilla y humo integrado, sabor dulzón y redondo con retrogusto ahumado que se queda. El queso de toda la vida del oriente asturiano.
El VARÉ de cabra del concejo de Siero lleva treinta años elaborándose con leche cruda de ganadería propia.
Pasta prensada, mínimo sesenta días de maduración, aroma caprino intenso y limpio, sabor persistente con ese punto suavemente ácido que solo da la leche cruda de cabra bien trabajada.
El AFUEGA`L PITU atroncau roxu de Temia es el queso más asturiano de todos los quesos asturianos.
La familia Fernández-Sánchez, tres generaciones en Rañeces, concejo de Grao. DOP.
El trapo rojo de Temia ganó el Super Oro de los World Cheese Awards 2021.
El atroncau roxu es el mismo espíritu en forma de cono: pimentón picante amasado en la cuajada, textura cremosa y untable, sabor ácido con picante progresivo. Afuega'l Pitu: ahogar la garganta. Con razón.
El DULCE DE MANZANA ecológico de Agrecoastur viene de la Comarca de la Sidra, elaborado desde 2007 con manzanas de sidra, azúcar de caña ecológica y limón. Certificado COPAE.
La misma manzana que va a la sidra, convertida en el dulce más asturiano que existe. Para acompañar los quesos o para el desayuno.
El PATÉ DE BONITO Y MEJILLONES de El Viejo Pescador es el más vendido de Carlos y Ángela en Tapia de Casariego.
Bonito del Cantábrico, mejillones de las rías gallegas, aceite de oliva, sin conservantes.
Para untar, para picar, para abrir antes de que nada esté preparado.
La ASTURCILLA de Kikiricoop cierra la caja desde Cabranes con la crema de avellanas y cacao más asturiana que existe.
Avellana asturiana al 25%, sin aceite de palma, certificada ecológica COPAE.
Para untar en pan, para comer a cucharadas, para el desayuno del día siguiente cuando la caja ya está medio vacía y todavía queda Asturcilla.
Presentados en caja de madera y cerrada con tapa, una cuerda de bramante y detalle floral.
NOTA: Si nos quedamos sin stock de algún queso, lo sustituiremos por otro similar de valor igual o superior.